Capítulo I
No siempre se espera todo.
No siempre se espera todo.
Despertando no sabía que hacer ese día, tenia examen de literatura I y no había leído el libro que le encargaron para el examen, Alexis estaba preocupado por que tenia que sacar al menos un 8 en el semestre para poder pasar el año, si no, sus papás lo iban a castigar todo el verano y no iba a poder salir con sus amigos, cuando menos lo había pensado, el libro para el examen era uno que él ya había leído.
Así que en el salón de clases a la hora del examen, estaba listo para realizar aquella prueba, se preparó, agarró un lápiz, un borrador y se puso a escribir. Una vez terminada la prueba se fue del salón y se dirijo a su casillero, donde sus amigos Peter y Shane lo estaban esperando, y que Joan saliera de su salón de clases.
Una vez ya reunidos los cuatro, se fueron todos a comer a casa de Peter y después a su clase de música en la Academy of Music. Sin embargo, ellos ya estaban un tanto aburridos de siempre ir a esas clases por que no les enseñaban lo que ellos querían, ahí les enseñaban cosas como: Opera, clásicos, Jazz, entre otras variaciones.
Saliendo de la academia se fueron a su práctica de football, estando ahí con otros amigos les decían que por qué seguían en esa academia si se aburrían, a lo que ellos siempre contestaban que estaban ahí todavía por que tienen que terminar el curso que ya está pagado, ya que no es algo barato.
A la mañana siguiente, Alexis despierta y ve que todo esta vacío en su casa, sus padres no estaban y su hermano menor tampoco, así que vio su reloj y se dio cuenta de que ya era demasiado tarde para ir al colegio, y que sus papás lo habían dejado en la casa.
Y agarra el teléfono:
-¡Joan!,- gritó Alexis- Por lo que me contestas todavía no te has ido a la escuela
-Pues, es obvio, ¿no?- dijo Joan
-Bueno, pues es que ocurrió que me retrasé y se olvidaron mis papás de mi en la casa
-¿Ya vez?, para que te quedas dormido.
-Bueno, si pero el caso es que si te puedo pedir un favor.
-Claro, ¿quieres que pase por ti a tu casa, verdad?
-¡Si, por favor!
-Claro que si, estate listo.
-Gracias.
-No hay de qué.
Ya en camino a la escuela, Joan y Alexis iban platicando en el carro y empiezan a platicar sobre los exámenes finales de la escuela.
-¿Cómo te fue en el examen de literatura de ayer? - Preguntó Alexis -.
- ¡De lo mejor!, - Respondió Joan -, ¿y a ti?
- Pues no muy bien, por que el libro que pidió que leyéramos pues, según yo, ya lo había leído, y no. Además no se cómo le haré para aprobar este semestre. - Alexis respondió -.
- ¡Es cierto!, me habías ya comentado eso - con una voz de depresión le dijo Joan -.
- Solo no se lo comentes a mis padres por favor.
- No te preocupes.
Ya llegando a la escuela, entregan las calificaciones y Alexis ve que no le fue bien, había sacado un 5.6 en el examen que valía mas de la mitad de su calificación final, y para su mala suerte mandaron a firmar los exámenes por sus padres.
Muy preocupado Alexis por su calificación, llega a la casa e intenta ocultar el examen y lo mira su madre y le pregunta:
- Hijo, ¿qué es eso? - Pregunta su madre -. ¿Qué ocultas?
- Nada madre, nada - Responde Alexis -.
- Entonces, ¿qué es eso que está detrás de ti?, en tus manos. - Insiste su madre -.
- Bueno, no te diré mentiras, es una mala nota que saqué en mi examen de literatura - deprimido -.
- ¿Por qué?, dime, ¿no te hemos dicho tu papá y yo que...
- Interrumpiendo Alexis - Ya madre, ya me se esa historia.
- Si ya la sabes, ¿por qué no entiendes?, ¿acaso te quieres quedar en el mismo año?
- No madre, no, te juro que ya para lo último que queda, me esforzaré al cien por ciento. - muy comprometido -.
- Me parece bien hijo, por que es tu última oportunidad ya, si no, recuerda que te quedarás estudiando todo el verano si no pasas.
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